Resumimos aquí cinco aspectos bajo los cuales está presentada la justificación en el Nuevo Testamento.
1. Justificación por DIOS
“Dios es el que justifica” (Romanos 8:33).
Es la justificación considerada en su fuente misma: en Dios.
2. Justificación por GRACIA
“Siendo justificados gratuitamente por su gracia” (Romanos 3:24).
Es la justificación vista en sus motivos: es la gracia en el corazón de Dios.
3. Justificación por la SANGRE
“Justificados en su sangre” (Romanos 5:9).
Es la justificación considerada en sus medios: la sangre de Jesús.
4. Justificación por la FE
“Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe” (Romanos 3:28).
Es la justificación considerada en su aplicación a la conciencia y al corazón, por la fe procedente de Dios.
5. Justificación por las OBRAS
“El hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe” (Santiago 2:24).
Es la justificación considerada en su demostración, es decir en la prueba demostrada por obras.
Tenemos pues: la fuente, los motivos, los medios, la aplicación y la demostración.