La salvación

1 Pedro 1:5, 9

“La salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” (1 Pedro 1:5) es distinta de “la salvación de vuestras almas” (v. 9). Esta última, ya la tenemos, y por eso no es algo que debemos esperar. Lo que queda por ser revelado es la plenitud de la obra del Señor: recibiremos nuestro nuevo cuerpo y estaremos glorificados con Cristo, la tierra estará liberada de la esclavitud, Satanás y sus huestes habrán sido quitados de la tierra (Mateo 25:41; Apocalipsis 20:1-3, 10), reinaremos con Cristo en su reino de justicia y de paz. Mientras tanto, esperamos, regocijándonos de antemano, por la fe, de la perspectiva gloriosa que el apóstol Pedro pone ante nosotros.