La carta de Cristo conocida y leída por todos los hombres
2 Corintios 3:3
El apóstol Pablo fue un evangelista diligente, pero también un fiel pastor. Velaba con solicitud sobre los creyentes en Corinto donde había pasado por lo menos dieciocho meses (Hechos 18:11). Les dijo: “siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros” (2 Corintios 3:3). ¡Eran la carta del apóstol porque eran la de Cristo!